Portada  |  02 abril 2025

Demasiado lejos, la nueva novela de Eduardo Sacheri que revive la Guerra de Malvinas

El escritor construye una historia coral ambientada en Buenos Aires entre la tensión política, los dilemas personales y el impacto emocional.

Actualidad

Eduardo Sacheri, uno de los autores más leídos de Argentina, regresa a la ficción con Demasiado lejos, una novela que reconstruye los meses de la Guerra de Malvinas desde una perspectiva poco explorada: la de quienes la vivieron desde la distancia, en Buenos Aires. 

Con su característico talento para narrar lo cotidiano y darle una dimensión diferente, Sacheri entrega una historia que transita entre la euforia inicial, la incertidumbre creciente y la desolación final. A través de un relato polifónico, la novela se aleja de la crónica histórica para sumergirse en la intimidad de los personajes que, sin estar en el frente de batalla, también quedaron atrapados en el conflicto.

El autor, profesor y licenciado en Historia narra cómo el ánimo argentino atravesó estos sentimientos durante el conflicto en casi tres meses a través de historias mínimas, esas que son la especialidad del autor de La pregunta de sus ojos y Lo mucho que te amé.

Desde un bar porteño donde se debaten pasiones políticas, pasando por una embajada donde se decide la política exterior del país, hasta una familia de Ramos Mejía que ve partir a su hijo al frente, Demasiado lejos entreteje historias que reflejan el clima emocional de un país en uno de sus momentos más convulsos y a miles de kilómetros de las islas.

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En sus 432 páginas, la novela transita escenarios cotidianos como bares porteños, oficinas gubernamentales y hogares atravesados por el miedo y la esperanza. Sacheri no se limita a reconstruir la época, sino que profundiza en el impacto emocional y psicológico de los acontecimientos. Los personajes, con sus conflictos personales y su visión fragmentada de la guerra, dan forma a una trama que se aleja de los discursos oficiales y se sumerge en las contradicciones de la sociedad argentina de 1982.

Testigos involuntarios de la historia

Sacheri construye su novela a partir de múltiples voces que permiten abarcar el conflicto desde diferentes ángulos. En la Casa Rosada, Ascasubi, un mozo, y Juárez, un cocinero, son testigos silenciosos de las conversaciones de los poderosos. En el bar Asturias, su dueño, Alonso, presencia las discusiones de un grupo de clientes habituales: Solano y Weissman, una pareja que disimula su relación; Cullen, un obsesivo de los números; y Alessandri, un ferviente defensor de la dictadura. En estos diálogos, que capturan la atmósfera de la época, la narrativa de Sacheri cobra vida y humaniza el conflicto.

En otro plano, la novela sigue a Alcira, una joven secretaria en la Embajada argentina, cuya relación con su colega Juan Ignacio se entrelaza con su escepticismo sobre la gestión diplomática de la crisis. La incertidumbre política también se refleja en el capitán de navío Guillermo Molinero, quien busca ascender en la jerarquía militar mientras la guerra avanza. En la esfera familiar, Marisa y Carlos López enfrentan el temor de que su hijo, Carlitos, sea convocado a pelear. Antonio y el Conejo, dos jóvenes mecánicos, también son llamados al frente, dejando atrás a Magalí, novia de Antonio, quien se aferra a la esperanza de su regreso.

La estructura coral de la novela permite que el lector experimente la guerra como un fenómeno social, donde las emociones fluctúan al ritmo de los acontecimientos. Sacheri no se centra en el campo de batalla, sino en la percepción de la guerra desde una ciudad que vive entre la propaganda oficial y las noticias fragmentadas.

Narrativa de lo cotidiano en tiempos extraordinarios

Uno de los mayores logros de Sacheri es su capacidad para narrar los grandes hechos históricos desde la óptica de la vida diaria. En Demasiado lejos, la guerra no es un evento lejano, sino una presencia que se filtra en las conversaciones, en la incertidumbre de las familias, en la rutina de un país que oscila entre el fervor patriótico y el miedo a lo que vendrá. La prosa del autor es precisa, sin florituras innecesarias, con un ritmo ágil que mantiene el interés del lector a lo largo de sus 432 páginas.

La novela no busca dar respuestas definitivas ni construir héroes o villanos. En cambio, muestra cómo cada personaje lidia con el conflicto a su manera: algunos con resignación, otros con euforia, otros con un pragmatismo frío. La reconstrucción histórica es rigurosa, pero no académica, logrando que el lector se sienta inmerso en la Buenos Aires de 1982.

La frase con la que Sacheri dedica su novela, “a quienes intentan no dejarse encandilar”, es clave para entender su mirada sobre la guerra. Más allá del fervor patriótico, Demasiado lejos cuestiona el uso político de la emoción, la manipulación del relato oficial y las consecuencias que sufrieron aquellos que, sin haber elegido la guerra, se vieron arrastrados por ella. Una novela imprescindible para comprender un episodio que sigue resonando en la memoria colectiva argentina.

NA

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