La abogada argentina Agostina Páez, quien cumple prisión preventiva en Río de Janeiro bajo cargos de injuria racial, continúa en el país limítrofe y su letrado defensor, Sebastián Robles, sostuvo que aún no irá a juicio oral, sino que el juez debe dirimir en esta instancia.
En diálogo con Noticias Argentinas, el letrado confirmó que los argumentos de la fiscalía fueron “rechazados”, al tiempo en que negó que la causa sea elevada a juicio oral “ahora”, ya que actualmente el magistrado debe resolver sobre la instancia.

Tras la decisión del interviniente “se abrirá la investigación y luego se verá si se pasa a juicio”, consideró Robles y añadió: “Queda mucho todavía”.
Por su parte, la propia joven imputada sostuvo que el Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro no sólo no habilita su regreso a Argentina, sino que además dijo que el tribunal "rechazó toda la defensa, elevaron la causa a juicio y pidieron que se fije una nueva fecha de audiencia".
Páez se encuentra retenida en Brasil desde mediados de enero, tras protagonizar un altercado en un bar donde fue filmada cuando realizaba gestos que simulaban ser un mono frente a los empleados del establecimiento.
La joven profesional permanece monitoreada con una tobillera electrónica y tiene prohibido abandonar el país, no obstante, recientemente denunció que recibió amenazas a través de redes sociales, con insultos en varios idiomas y amedrentamientos directos: "Cuidado en caminar sola", "sudaca muerta de hambre" y "ojalá que te maten", son algunos de los textos.
El conflicto que derivó en su detención se originó, según la versión de la imputada, por una discusión sobre una cuenta mal cobrada mientras vacacionaba con amigas. Páez relató que se retiró del lugar a los gritos tras un cruce con los mozos, pero su gesto discriminatorio quedó registrado en un video que se volvió viral y sirvió como prueba fundamental para la justicia brasileña.