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Portada  |  22 febrero 2019

Al menos 66 curas fueron denunciados por abuso en Argentina desde 2002

Los hechos ocurridos en el país natal del papa Francisco inquietan al máximo responsable de la Iglesia Católica en el mundo, quien por estas horas preside una cumbre de obispos contra la pedofilia en el Vaticano. La mayoría de los casos señalados no han tenido condena judicial y sólo tres fueron sancionados por la Iglesia.

Unos 66 religiosos fueron denunciados en Argentina por abuso en los últimos 17 años, desde que en 2002 estalló el caso de Julio César Grassi, y en la tierra del papa Francisco, quien desde ayer conduce una cumbre de obispos contra la pedofilia en el Vaticano, sólo tres sacerdotes fueron sancionados por la Iglesia.

De acuerdo a una investigación realizada por la agencia Télam y publicada en 2017, a 15 años de aquel caso, 59 sacerdotes habían sido acusados de haber cometido abusos, a los que se sumaron también tres monjas.

Las acusaciones siguieron sumándose y hoy esa lista contabiliza al menos 66 religiosos. La mayoría de ellos no tiene condena, y apenas fueron tres sancionados por la propia Iglesia con el máximo castigo que puede recibir un cura: la expulsión del sacerdocio.

Entre esos tres expulsados no está Grassi, con una condena ratificada por la Corte Suprema de Justicia por abuso sexual agravado de menores pero que aún no fue sancionado dentro de la Iglesia.

"Es un acting", le dijo a Télam el abogado canónico Carlos Lombardi, representante de la red de Sobrevivientes del Abuso Eclesiástico sobre la reunión en el Vaticano.

"Hablan de las mismas medidas de siempre pero después no hacen nada. La actitud del papa Francisco es de una tremenda cobardía, se niega a dar el debate cara a cara con las víctimas y sólo van a escuchar un video", agregó.

Para Lombardi, un punto clave para saber si esta cumbre podrá cambiar la actitud de la Iglesia frente a los abusos es si, efectivamente, "los obispos están dispuestos a dejar sus privilegios y entregar a los abusadores a la justicia civil. Mientras los curas sigan juzgando a los curas, no cambia nada".

Francisco calificó a los abusos dentro de la Iglesia como "un desafío urgente de nuestro tiempo", al pedir a los fieles que recen por el éxito de la cumbre antipedofilia, que congrega a los líderes de las 113 conferencias episcopales del mundo, de los cuales monseñor Oscar Ojea será el representante argentino. Ojea fue quien, precisamente, expulsó a dos de los tres sacerdotes sancionados.

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