"Alejandro está arriba, esperando": cómo fueron los últimos momentos de Taty Almeida

“Quedamos tres Madres, nada más, y dos Abuelas”, había remarcado Almeida en abril en la UBA. Su hija reveló cómo pasó sus últimos días.


14 jun, 2026 22:57 | Actualizado: 14 jun, 2026 23:07
"Alejandro está arriba, esperando": cómo fueron los últimos momentos de Taty Almeida | Actualidad
Actualidad: "Alejandro está arriba, esperando": cómo fueron los últimos momentos de Taty Almeida

Taty Almeida, la histórica referente de Madres de Plaza de Mayo Línea fundadora falleció este domingo a los 95 años, en el Hospital Italiano donde se encontraba internada, de acuerdo a la información que otorgaron sus familiares y allegados. 

Según trascendió, poco antes de su muerte, la habían sedado "porque ya su cuerpito no aguantaba más":  "A las 19.20 del 14 de junio falleció en el Hospital Italiano nuestra querida Taty  Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. 30 mil detenidos desaparecidos Presente Ahora y siempre!", confirmó el comunicado que enviaron desde su entorno.

Poco antes, su hija Fabiana había dado más detalles sobre los últimos momentos de Almeida. “Se quedó dormidita, con una lucidez hasta último momento”. “El 28 iba a cumplir 96 años y su cuerpito decía ‘basta’ pero su cabeza quería seguir luchando”, contó la menor de los tres hijos que tuvo la referente de Madres de Plaza de Mayo. "Hoy tanto mi hermano Jorge como yo, cuando la vimos a la mañana que no estaba bien, que estaba sufriendo, le dijimos 'Dale, soltá, que Alejandro está arriba y te está esperando. Abracense, sígannos desde arriba, que nosotros acá vamos a seguir buscando a Alejandro y a los 30 mil", pidió.

El velatorio de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo será en el sindicato de Telecomunicaciones FOETRA (Av. Hipólito Irigoyen 3171), este lunes 15 a partir de las 14 hasta las 24hs. y el martes 16 de 8hs. a 12hs. 

 

Última aparición

La reciente muerte de Lidia "Taty" Almeida, emblemática referente de las Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, resignificó de manera profunda sus últimas declaraciones. En su última aparición pública, la dirigente de los derechos humanos, de 95 años, dejó un mensaje de resistencia y esperanza dirigido a las nuevas generaciones.

El testimonio tuvo lugar el viernes 17 de abril, cuando la Universidad de Buenos Aires (UBA) le otorgó el título de doctora Honoris Causa en una colmada Facultad de Filosofía y Letras. Allí, sentada en silla de ruedas pero con la lucidez y la sonrisa intactas, Taty trazó una suerte de balance histórico sobre el estado actual del movimiento y la urgencia del recambio generacional.

"Quedamos tres Madres, nada más, y dos Abuelas", advirtió Almeida frente a cientos de estudiantes, docentes y militantes de derechos humanos, dejando en evidencia el inexorable paso del tiempo para las mujeres que iniciaron las rondas hace casi cinco décadas. Sin embargo, lejos de adoptar un tono de claudicación, la referente utilizó esa realidad para interpelar directamente a los presentes: “Ustedes son los que van a continuar luchando por la memoria, por la verdad y por la justicia. Ya hemos pasado la posta a todas y todos ustedes. De a poquito, ¿eh? Porque a pesar de los bastones y las sillas de ruedas, las locas seguimos de pie”.
Fiel al estilo que la caracterizó desde que comenzó la búsqueda de su hijo Alejandro —secuestrado por la Triple A en junio de 1975—, Taty aprovechó la distinción universitaria para reivindicar el compromiso político de los jóvenes, desmarcándose de los discursos estigmatizantes.

"Alejandro tenía 20 años cuando lo detuvieron y lo desaparecieron. Estaba cursando primer año de Medicina, pero antes que nada era un militante político", remarcó ante el auditorio. En esa línea, enfatizó: "No hay que tenerle miedo a la palabra militancia. Militar es tener compromiso, ese compromiso que los 30.000 desaparecidos asumieron, ese compromiso que ya han tomado tantos jóvenes, y no tan jóvenes, que son nuestra esperanza".

Sobre el final de su alocución, y entre risas del público, Taty había lanzado una frase que hoy resuena con fuerza de despedida: "Yo espero seguir viviendo mientras hable de corrido. Y espero seguir hablando de corrido mucho tiempo más".

Antes de cerrar, legó a la militancia la máxima que guio sus últimos cuarenta y siete años de vida, transformándola en su testamento político definitivo: "Acuérdense lo que las Madres hemos dicho y hacemos, que la única lucha que se pierde es la que se abandona".



Temas relacionados