Una mujer de 65 años fue demorada en la Comisaría 40 de Parque Avellaneda y más tarde recuperó la libertad, pero quedó bajo investigación como sospechosa de la muerte de unos 10 perros y la intoxicación de otros 30.
Los reportes por el fallecimiento de los animales en ese barrio porteño llegaron a la Justicia, bajo la órbita de acción del fiscal Matías Michienzi, de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA).
Tras las denuncias, los registros en las cámaras de seguridad detectaron a una mujer en el momento en que tiraba un polvo blanco mientras caminaba por la zona.
De acuerdo con las autoridades, las muertes de los perros se produjeron a no más de 150 metros de la casa de la sospechosa.
Durante el allanamiento en la vivienda de la acusada, los investigadores hallaron un bidón de Furadán, marca comercial de veneno que se usa para el control de plagas en áreas agrícolas.
El fiscal imputó a la mujer por crueldad animal, en los términos de la 14.346, que prevé penas de entre 15 días hasta un año de cárcel.
Mientras tanto, las autoridades dispusieron un operativo de limpieza en la zona donde se registraron los envenenamientos.