Los primeros datos de la autopsia indican que Anahí Benítez murió por asfixia. El cuerpo fue hallado este viernes en la reserva Santa Catalina de Lomas de Zamora y reconocido por sus familiares.
La chica murió por sofocamiento y su cuerpo no presentaba signos de haber sido abusada sexualmente ni haber estado cautiva antes de ser asesinada, precisó una fuente judicial.
Respecto a la fecha de la muerte, los forenses estimaron que se pudo haber producido hace 24 o 48 horas, no obstante, se esperan otros estudios de peritos respecto al clima y las condiciones en que fue encontrado el cadáver porque el haber permanecido bajo tierra a bajas temperaturas pudo haber retrasado el proceso de putrefacción.
El cadáver, desnudo con lesiones cortantes y contusas en el rostro y el resto de la cabeza, fue hallado ayer al mediodía en ese predio de 730 hectáreas que la Policía rastrillaba desde el jueves con perros adiestrados en busca de la adolescente, ya que esa zona fue donde se activó la antena de su celular el día que fue vista por última vez.
Mientras se realizaban las pericias, un grupo de psicólogos asistió los familiares de la adolescente en su casa de Parque Barón, situada a 20 cuadras de la reserva natural.
Los voceros dijeron que los policías que rastrillaban la zona encontraron el cuerpo porque les llamó la atención un montículo de tierra removida desde hace algunos días y sin pasto, ubicado a unos 200 metros de la estación Santa Catalina del tren Roca que hay en la reserva.
Al aproximarse con los perros al lugar, detectaron la existencia de un cadáver enterrado en un pozo que presumiblemente se cavó con una pala o una herramienta con el propósito de ocultarlo, añadieron las fuentes.
Los peritos se llevaron de la vivienda dos camperas, una tarjeta SUBE, anotaciones de la chica, además de una tarjeta con el número de IMEI del celular de la joven y un teléfono viejo con el fin de someterlos a peritajes.