La justicia federal autorizó la prisión domiciliaria para el ciudadano ruso Konstantin Rudnev, actualmente encarcelado en el penal de Rawson, acusado de liderar una secta que se dedicaba presuntamente a la trata de personas.
El juez Gustavo Zapata aprobó en las últimas horas el traslado de Rudnev hacia la localidad bonaerense de San Vicente, donde cumplirá con ese régimen de detención -previo pago de una caución de 30 millones de pesos-, que incluye además el uso de una tobillera electrónica y la prohibición de contacto con la víctima.
Si bien la fiscalía había solicitado que el acusado continuara con su detención en la cárcel de Rawson, el Colegio de Jueces de Revisión del Distrito General Roca rechazó el recurso, ya que la resolución cuestionada no es definitiva ni genera un perjuicio irreparable para el proceso.
El magistrado, por su parte, ya había habilitado la prisión domiciliaria de Rudnev en enero último, pero la concreción de la misma se demoró por las objeciones que había presentado la fiscalía.
Rudnev, de 59 años, tenía causas pendientes en Rusia y Montenegro, había sido arrestado en marzo del año pasado, por presuntos delitos vinculados a la trata de personas y rituales sexuales coercitivos, cuando intentaba fugarse desde Bariloche hacia Brasil. Desde entonces permanece en Rawson.
NA