Mientras el lunes pasado jugaba al fútbol con sus compañeros de primer grado, a un nene de 7 años se le fue la pelota a la casa del vecino de enfrente, quien le disparó con un calibre 38.
La víctima recibió el disparo en la mano. "Le tiró a matar. Si mi hijo no se corría, lo mataba. Le daba en cualquier otro lugar del cuerpo", contó su mamá, Yanina, al canal TN.
"Se le cruza la pelota enfrente de mi casa, donde hay un campo. Él contó que este hombre se escondió atrás de un árbol y empezó a tirar tiros. Tiró uno por arriba, que le rozó en la cabeza a mi hija, que estaba sentada en el cordón. Le apuntó a mi hijo, quien hizo una maniobra para querer esquivar y le pegó en la mano", agregó la mujer.
"Recién me dijeron que está preso. Pero ayer me llamaron de la fiscalía y me dijeron que este hombre no iba a ir preso por la edad que tiene, más de 80 años", siguió.
Aunque hace 10 años que vive en San Pedro, Yanina sólo conoce al tirador por su apellido: Ordoñez. Es el dueño del campo donde terminó la pelota de su hijo. "Nunca lo conocí. No sé cuántos años tiene".
La primera reacción de la mujer fue "agarrar al nene y salir corriendo" . No se fijó quién había disparado. "Me crucé a mi hermana y ella lo llevó al hospital. Yo fui a la comisaría".
El nene se está recuperando. Está vendado, no tiene un yeso. "Está con un susto bárbaro. No quiere volver a mi casa por este hombre. No duerme bien de noche. Son muchas horas que tengo que pasar con él [en el hospital] y realmente no sé cómo le va a quedar la mano".
Según la denunciante, el tirador "siempre anduvo a los tiros. Pero pensé que siempre tiraba para arriba, que jamás le iba a apuntar y tirarle a una criatura de 7 años. Es un hombre que nunca tuvo contacto con los vecinos y molesta a los chicos".