Julio Irigoyen vivió el 2020 con una rutina que él mismo creó para hacer que sus vecinos no se sintieran solos en el aislamiento que se decretó el 20 de marzo.
Cada tarde, a las 18, salía a su balcón y desde allí compartía su música con el barrio.
Hace 10 días Julio se contagió de coronavirus y ayer murió.

Hoy el barrio se estrechó en un aplauso para homenajearlo y despedirlo desde la vereda de enfrente.