El calor extremo no solo impacta en la vida cotidiana de las personas, sino también en el comportamiento del río y su fauna. En los últimos días, la aparición de palometas en zonas de baño volvió a encender las alarmas en la región del Litoral, con decenas de personas heridas en Entre Ríos y Santa Fe, especialmente en sectores donde el ingreso al agua está restringido.
En la ciudad de Santa Fe, los ataques se concentran en la Costanera Este, el único balneario habilitado. Según relataron guardavidas, los episodios se repiten casi a diario. “Lamentablemente en Costanera Este casi todos los días hay cinco o seis casos por día, aun con la restricción de no ingresar”, señaló uno de los trabajadores del área de seguridad acuática.
De acuerdo con los reportes oficiales, no se trata de un fenómeno aislado. A principios de enero de 2026, durante la primera ola de calor del año —al igual que había ocurrido en el verano anterior— más de 30 personas fueron atendidas por mordeduras de palometas.
En total, al menos 33 bañistas, entre ellos un niño de 11 años, necesitaron asistencia médica. Días después, entre un jueves y un viernes, se registraron otros cinco ataques: dos el primer día y tres al siguiente.
Los guardavidas explicaron que el riesgo se incrementa por la combinación de factores ambientales. “Estamos con la bajante sostenida de la laguna. En la playita, con el calor que está haciendo, hay riesgo. En toda la región están siendo protagonistas las palometas”, advirtieron.
En contraste, donde no se registraron ataques fue en el paseo de la laguna, los guardavidas indicaron que esté es el lugar recomendado para meterse en el agua.
Victoria: casi 50 heridos
La situación más grave se vivió en la ciudad entrerriana de Victoria, donde casi 50 personas resultaron heridas por ataques de palometas en una playa muy concurrida. Entre los casos, un hombre perdió parte de un dedo como consecuencia de la mordedura.
La magnitud de los hechos, registrados el fin de semana, obligó a evacuar el sector, izar bandera roja y reforzar las advertencias sanitarias y de seguridad para los bañistas.
Las lesiones que provocan las palometas suelen ser descriptas como similares a un “sacabocado”: generan sangrado abundante, aunque rara vez revisten gravedad. Sin embargo, la cantidad de heridos llevó a las autoridades a restringir el baño y extremar las precauciones para evitar nuevos episodios.