Según el capitán de navío Enrique Balbi, el embajador de Argentina en Austria, Rafael Grossi, experto nuclear, señaló en una comunicación con el Gobierno que el miércoles 15 de noviembre se registró en la zona en la que se reportó por última vez el sumergible "un evento anómalo singular corto violento y no nuclear consistente con una explosión".
En conferencia de prensa en la sede central de la Armada, en Buenos Aires, Balbi dijo que "los familiares ya fueron comunicados", pidió "prudencia" por respeto a ellos y sostuvo que "hasta que no tengamos una evidencia certera, no podemos dar una afirmación concluyente", por lo que "la búsqueda sigue".
Mientras el organismo daba a conocer el último parte informativo, se observaban escenas de dolor entre los familiares de los tripulantes en la base naval de Mar del Plata.
Varios de ellos se abrazaban y lloraban, otros permanecían en silencio y hasta se vieron gestos de enojo.
Tras la rueda de prensa de la Armada, María Itatí Leguizamón, la esposa del cabo primero Germán Suárez, habló con Gerardo Rozín en Morfi y manifestó: "Están muertos hace rato, especularon con la información".