Bautista tenía 12 años y vivía en situación de calle junto a su mamá. En 2017 fue alumno de la escuela de fútbol de Ferro. El miércoles pasadas las 3 de la mañana intentó cruzar la Av. General Paz a la altura de Liniers acompañado por dos amigos cuando fue embestido por una camioneta Renault Kangoo y murió en el acto.
Tras el accidente, el conductor escapó y se entregó varias horas después en la Comisaría 44. Pese al tiempo transcurrido, el test de alcoholemia que le realizaron dio positivo.
La madre de Bautista, que le contó a las autoridades policiales que junto a su hijo se encontraba en situación de calle, debió ser contenida con asistencia psicológica.
El entrenador del chico fallecido, Martín Aguirre -quien jugó en la primera división de Argentinos Juniors-, publicó ayer una foto junto al niño y una sencilla pero sentida frase: "Un angelito se va para el cielo".
El caso es investigado por el juez en lo Criminal y Correccional porteño Luis Schelgel y la fiscal Andrea Giudice.