Cuando en junio pasado se declaró el Día del Recolector, el Papa había llamado a Maximiliano Acuña, un recolector de residuos que perdió las piernas en un accidente mientras realizaba su trabajo, y le había prometido recibirlo en el Vaticano. Algo que se concretó hoy.
En un breve diálogo, Francisco le preguntó a Pablo Moyano, secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, por su padre Hugo, y por la actualidad del gremio. Allí, el dirigente sindical, que es uno de los más críticos del Gobierno, le manifestó al Papa: "Vamos a luchar contra la reforma laboral", publica Ambito.com.
Pablo Moyano le regaló un pequeño camión de juguete en nombre de la entidad sindical y el Sumo Pontífice bendijo a la comitiva que viajó al Vaticano.