El primer herido en la Guerra de Malvinas se reencontró con la enfermera que le salvó la vida

Ernesto Ismael Urbina se reunió con Marisa Alejandra Peiró, por entonces enfermera de la Armada.


28 mar, 2018 19:28
Actualidad: El primer herido en la Guerra de Malvinas se reencontró con la enfermera que le salvó la vida

El primer herido de la guerra de Malvinas tras tomar la casa del gobernador inglés en Puerto Argentino el 2 de abril de 1982, se reencontró con la enfermera que lo salvó en el hospital naval Puerto Belgrano, en la ciudad de Bahía Blanca, luego de 36 años del conflicto bélico.

“En ese momento era yo el único herido, pero después cayó otro compañero y luego otro y entre todos se formó un lazo de amistad que, a pesar de los tiempos y las distancias, cada vez que me encuentro con un enfermo naval es el mismo sentimiento de hermanos de la vida”, reflexionó el ex soldado Ernesto Ismael Urbina

"Hay cosas que se tienen que vivir para saber cómo son, hoy nos dimos un abrazo sincero, de la vida", dijo el ex soldado durante el encuentro realizado en la municipalidad de General Alvear, al sur de Mendoza, lugar de residencia de la enfermera que le curó las heridas.

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EL DÍA DEL ATAQUE

La noche del 1 de abril de 1982, cuando la patrulla que integraba como Comando Anfibio pisó tierra firme en Malvinas, Ernesto tenía 22 años. Era la primera operación de las Fuerzas Armadas argentinas para recuperar las islas en una guerra que recién empezaba. Ernesto no se imaginaba que minutos después de las once de la noche llegarían a los alrededores de la casa del embajador británico Rex Hunt, se desataría un combate y el primer caído sería el mayor Pedro Giachino y el teniente Diego García, herido de un disparo. Tampoco imaginaba que al intentar auxiliarlos en su rol de enfermero una bala enemiga le perforaría el bajo vientre, le fracturaría la cadera y lo dejaría internado en el Hospital Naval Puerto Belgrano, en Punta Alta, durante dos meses con una discapacidad de por vida. El 2 de abril el cabo Urbina fue operado en Malvinas y trasladado de urgencia al hospital de Punta Alta, en la provincia de Buenos Aires. 

“Yo estuve en la sala de quemados, y fue duro, veíamos de todo. Hoy me siento una enfermera muy preparada, aprendimos a hacer todo lo que podíamos para salvar vidas”, contó la enfermera Marisa Alejandra Peiró. "Día tras día llegaban al hospital cientos de jóvenes soldados con diferentes heridas, y si bien muchas veces pensé en dejar y volver a General Alvear, mi compromiso fue más fuerte".

"Fue el primer herido que llegó a la base naval donde me encontraba de guardia, estuvo con nosotros, hicimos los primeros auxilios, después en terapia intensiva, y estuvo un mes en la guardia", destacó la enfermera. Y tras recibir una bandera de Malvinas con la provincia de Mendoza por parte de Urbina, completó: "Hoy lo tengo a él, que fue el primero que llegó a mis manos, voy a disfrutar este rato".