"No, no lo vi. Si me hubiese dado cuenta de que él se cayó, no me voy. La verdad es que no lo vi". La frase, dicha con un tono pausado, corresponde a Julieta Silva (29), la mujer acusada del homicidio del rugbier Gerardo Fortunato (25).
En relación a este punto hay que recordar que el jueves pasado se le realizó a Silva un peritaje oftalmológico en el hospital Schestakow de San Rafael.
La medida fue ordenada por la Justicia y servirá como un elemento más a la causa, en este caso para establecer si, tal como aduce la defensa de Silva, la mujer no vio a Genaro tendido en el suelo.
También la acusada hizo referencia a lo que ocurrió dentro del boliche: "Hubo una discusión dentro del boliche, como bien conté, no fue entre nosotros, fue una discusión con un tercero y eso se ha podido comprobar", relató.
En la entrevista Silva revela cómo era la relación con Fortunato y asegura: "Estoy enamorada aún de Genaro".