En el acto homenaje a Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, vicedirectora y auxiliar de la Escuela Primaria N°49 de Moreno fallecidos en la explosión de la escuela por una fuga de gas, el secretario general de Suteba, Roberto Baradel, aseguró que en los próximos días el gremio docente llevará a la Justicia “toda la documentación y todas las pruebas para determinar todas las responsabilidades”.
Uno de los momentos más movilizadores se dio cuando habló la suegra de Sandra, también docente e inspectora de Educación.
“Sandra era como mi hija. Estábamos mucho juntas y muchos me confundían con la madre”, contó emocionada.
Para ella, Sandra y Rubén “se transformaron en dos ángeles que hasta último momento cuidaron a cada chico y cada maestro”. Entonces, tomó el micrófono con fuerza para pedir que lo que pasó en la escuela sirva, que no quede impune. “La corrupción mata y acá tenemos la prueba”, terminó, quebrada, entre abrazos.
Si bien la crisis edilicia de las escuelas bonaerenses data de hace tiempo, las denuncias sobre la grave situación que atraviesan las escuelas bonaerenses y de otros distritos se acentuaron desde la mortal explosión del jueves pasado.
Chicos y chicas de diferentes orquestas y coros infantiles y juveniles cerraron el acto tocando el Himno Nacional. Una de esas orquestas ensayaba en la escuela 49, y Sandra Calamano se había involucrado a tal punto en su sostenimiento, que promovió la creación de un taller de luthería, y ella misma aprendió a arreglar instrumentos. Su hija fue una de las que participó del homenaje tocando el chelo, por momentos desconsolada.