Un chico de 13 años fue brutalmente asesinado por una patota integrada por seis jóvenes. Luego de la golpiza fue derivado al hospital de Pilar, donde murió poco después.
Leonardo Peralta y su primo habían salido de su casa rumbo a una iglesia evangélica cuando fueron atacados por los malvivientes. La víctima quiso escapar, cayó al piso y lo molieron a patadas en la cabeza.
Una enfermera que vive en las cercanías logró reanimarlo hasta que llegó la ambulancia, sin embargo, al llegar al hospital sufrió un segundo paro y murió.
La policía detuvo a tres de los atacantes y el resto es intensamente buscado por la Justicia.