La emocionante carta de una adolescente que pide ser adoptada

Lucía, de 15 años, le escribió a la jueza Clara Obligado, del Juzgado de Familia 5 de Mar del Plata. "Quiero tener una familia porque quiero que me den amor”, dice.


08 nov, 2017 13:29
Actualidad: La emocionante carta de una adolescente que pide ser adoptada

“Me llamo Lucía. Tengo 15 años. Desde los 6 años que vivo en distintos hogares que es mucho tiempo. Nada fue tan fácil para mi, pero quiero pensar que todo puede cambiar. Quiero tener una familia porque quiero que me den amor”.

Una carta escrita a mano, con ese pedido, llegó al despacho de la jueza Clara Obligado, del Juzgado de Familia 5 de Mar del Plata. Lucía vive en un hogar escuela y nació con un trastorno genético que se llama acondroplasia, afecta el crecimiento de sus huesos y causa el tipo más común de enanismo.

“Quiero poder invitar a mis amigos a mi casa, porque ahora no puedo invitarlos porque me da vergüenza decirles que vivo en un hogar. Me gusta escuchar música, me río mucho. Espero que una familia muy buena me quiera conocer”, dice el documento.

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La decisión de la adolescente de escribir la carta fue tras conocer el caso "L", un joven de 17 años que estaba a meses de quedar fuera del sistema de adopción. Después de enviar un escrito vive con una familia en Balcare, lugar donde se crio, y dejó el hogar en el que pasó los últimos nueve años.

La Suprema Corte bonaerense autorizó la convocatoria pública, y desde el juzgado de Familia 5 informan que Lucía va a la escuela secundaria y es muy buena alumna.

La adolescente sólo le pidió a la jueza que tenga en cuenta una condición, por todo lo que le debió padecer en su infancia: que quienes quieran adoptarla no tengan problema de alcoholismo.

“Lucía lo merece. Quien la conozca enseguida se va a enamorar se ella. Es una bella persona, tiene toda la ansiedad de adolescente y una energía increíble”, dijo la jueza Obligado a Clarín.

Y agregó: “Nosotros somos voceros de sus necesidades, representamos su voz, lo peor que podemos hacer es no hacer, olvidarnos de ellos”.

Ella no baja los brazos, periódicamente me pregunta, me manda cartas, los años no le pesan, no le da importancia a tener 16 años (los cumplió poco después de escribir la carta) y continuar en la búsqueda de una familia”, concluyó la magistrada.