La sargento Rocío Villarreal, baleada el lunes a la madrugada en el ataque a la comisaría de San Justo, se encuentra en grave estado. Su familia, aseguró que confía en su pronta recuperación. "Como nos dijo el médico ayer, hay una mínima esperanza. Somos creyentes y creemos que ella va a volver a caminar", dijo su hermana, Silvina.
La mujer recibió un disparo que le causó diversas lesiones. Según el último parte médico que dieron este martes en la mañana, "fundamentalmente la bala dañó la vértebra dorsal".
"Ella se está recuperando, evoluciona bastante bien de la herida abdominal, pero el problema es lo de la vértebra. Los médicos nos dijeron que para eso hay que esperar", explicó la mujer.
Y agregó: "Mi familia y yo estamos en estado de shock. Ya no se puede salir a laburar, ni siquiera puedes estar tranquilo en tu propio trabajo”.
"Nosotros estamos todos mal, mi familia está mal, mis padres están mal. Lo único que nos importa es ella y su hija de tres años. Somos una familia de laburantes, mis padres son laburantes, somos una familia muy unida, mi mamá y mi papá están destrozados, estamos todos en estado de shock", aseguró en diálogo con C5N-
"Es una chica de 25 años, con una nena de tres años, que tiene un carácter muy especial. Nos criamos juntas, yo soy la mayor y siempre estuvimos juntas. Es una chica alegre, súper divertida, hoy tenía programada una salida con su hija y mi nene y hoy estamos así. Tiene toda una vida por delante y ahora no sabemos qué va a pasar", dijo Silvina, conmovida.