Romina Valentino, la dueña de un bowling de Castelar, tiene una inesperada ayuda para revertir esa dolorosa decisión de cerrar su local que tomó asfixiada por la cuarentena del coronavirus: subastará la camiseta de Boca que le firmó Diego Armando Maradona hace 17 años, cuando fue a jugar a su local. Y con lo recaudado espera poder salir adelante.
La propia Romina define a la subasta como "algo milagroso". La dueña de Palo's, en Segunda Rivadavia 19953, explica por qué: "A mí nunca se me habia ocurrido que la solución podría estar en la camiseta autografiada; hasta que un amigo me sugirió la idea". Pero luego del cierre, no recordaba donde había quedado aquel regalo y estuvo buscándolo un par de días. Finalmente, lo encontró en el fondo de una caja. "Maradona me Iluminó ", bromea ella.