"Todos los años ve que los artefactos de pirotecnia entran por los techos de las casas y por las ventanillas de vehículos", dijo la jefa de guardia del hospital Municipal, Analía Aloisio .
La médica agregó que entre los casos atendidos "no hubo pérdidas oculares, de falanges de manos o amputaciones" y dijo que "en comparación a otros años, estuvo bastante tranquilo".
"Hace 20 años que estoy en el hospital y una noche durante fiestas pasadas atendí a más de 500 personas", afirmó Aloisio, al destacar la baja cantidad de heridos de este año.
"El número en cantidad bajó muchísimo", concluyó.