El tribunal sostuvo, por mayoría de dos contra uno, que el hecho que las actividades realizadas por el Coro de Niños haya tenido por objetivo la formación y educación de los menores no impide que tales tareas puedan ser consideradas como un trabajo, informa la agencia Télam.
Los camaristas Esteban Centanaro y Hugo Zuleta expusieron que el trabajo de menores de edad puede admitirse en casos en los que el objetivo principal es la enseñanza y beneficio de las artes.
Los menores, representados por sus padres, reclamaron el pago de remuneraciones por sus intervención en el Coro de Niños del Teatro Colón entre 2005 y 2007.
Durante esos años participaron de obras como “La Boheme”, “Sueños de una noche de verano”, "Boris Godunov" y "Turandot".