Se trata de Pablo Gabriel Ferreira Roque, de 32 años, quien anoche fue baleado en la cabeza por ladrones que intentaron robarle la moto en Castañares al 4000, entre Escalada y Asturias.
Fuentes de la investigación informaron que el agente realizaba tareas de patrullaje y vigilancia en las villas 31, 31 bis, 15, 20 y 21-24, en esta Capital.
Al momento del homicidio, Ferreira Roque regresaba de trabajar y estaba vestido de civil.
El uniformado había entrado en la Policía Federal en 2014 y el año pasado lo traspasaron a la fuerza de la Ciudad.
La moto del agente quedó tirada en la escena del crimen, ya que no pudo ser robada por los delincuentes ante la resistencia que opuso Ferreira Roque.
Hasta esta mañana no había ningún detenido por el caso.