Soledad, la dueña del Ford Ka donde Claudio Barrelier trasladó el cuerpo de Agostina Vega, brindó su testimonio en la investigación por el femicidio de la menor de 14 años que fue encontrada sin vida en Córdoba.
En las últimas horas trascendió un video que revela el momento en el que el vehículo se dirige hasta el descampado de 200 hectáreas en el barrio Ferreyra, donde el asesino descartó el cuerpo de la adolescente. Desde entonces, la mujer quedó bajo la lupa de la Justicia y decidió brindar detalles de su vínculo con el femicida.
“Era normal que usara mi auto, no me llamó la atención que me lo haya pedido ese día”, reveló Soledad, quien fue pareja de Barrelier, y destacó que le llamó el repentino acercamiento de Claudi porque hacía "más de una semana que no se veían".

“Si bien hablábamos por teléfono, el viernes anterior le mandé un último mensaje y eliminé su número. Nos habíamos distanciado”, detalló la mujer y aseguró que la relación amorosa "fue corta, pero intensa".
"Me llamó como a las 5 y media preguntándome por qué lo había bloqueado. Le expliqué que solo lo había eliminado, me pidió hablar”, sumó y explicó que ella rechazó verlo ese día. "Hubo un silencio incómodo que recién ahora me hace dar cuenta. Tenía un presentimiento yo”, sostuvo.
Horas después de esa conversación, Barrelier volvió a comunicarse con ella, esta vez, para pedirle prestado el auto con la excusa de llevarle ropa a un familiar.
"Me mandó tres mensajes como insistiéndome, pero era la intensidad que él tenía, por eso no dudé en ese momento”, dijo Soledad, quien finalmente el 25 de mayo accedió al pedido de su ex.

Al encontrarse, Claudi le contó que lo habían llamado a declarar por haber sido la última persona que vio a Agostina. “No indagué mucho en el tema, lo noté tranquilo, medio triste, pero porque hacía mucho no nos veíamos y por la pelea que habíamos tenido”, dijo Soledad.
“Yo no le quería prestar el auto porque tenía una fea sensación. Le insistí que se quede, pero se paró y se fue al auto al garaje”, sumó respecto a ese día. Además, contó que tardó bastantes horas en devolverlo y que no le respondía los mensajes, por lo que ella llegó a pensar que le había robado el vehículo.
“No noté nada raro dentro del auto cuando me subí, había olor a cigarrillo. Si hubiera sospechado me hubiera fijado, pero qué me iba a imaginar”, agregó la mujer.
Actualmente, la Justicia busca reconstruir el recorrido exacto que realizó el Ford Ka durante la hora en que fue utilizado por Barrelier.