Tras la aberrante masacre en la que un agente penitenciario asesinó a su ex mujer y a cuatro familiares en Santa Fe, se conoció una carta del padre del asesino en la que pide “perdón” y “valor” para afrontar la vida.La Cruz está en mi espalda, no la puedo aguantar”, asegura en la misiva.
Luis, que es policía retirado, habló luego del fatal crimen a sangre fría que cometió su hijo, que asesinó a tiros a su ex mujer Mariela, su ex hijastra Aylen, al novio de la chica, a su ex cuñada y ex suegra que vivían en el barrio Alfonso de la capital de Santa Fe.
El hombre aseguró que no sabe cómo seguir. “Trato de no ser cobarde, pero la vergüenza, el honor, la moral son principios muy arraigados en mí y me nublan los pensamientos”, señaló.
Según publica el diario Clarín, para los investigadores del caso, "al momento de ejecutar los asesinatos (Solís) estaba en plenas facultades mentales”. “Ccomprendía lo que estaba realizando y actuó con frialdad y planificación”, señaló la Fiscal de Homicidios Cristina Ferraro. Y aseveró que “hay elementos más que suficientes para condenarlo y, por los hechos mencionados, le cabría prisión perpetua”.
El asesino quedó en prisión preventiva en el marco de una investigación en la que fue imputado como autor de un femicidio, cuatro femicidios vinculados y una tentativa de femicidio vinculado.

LA CARTA DEL PADRE DEL ASESINO
Cuánto dolor,cuánta impotencia, cuánta incomprensión,cuánta crueldad para truncar vidas inocentes, para terminar con tantos proyectos, tantos sueños. Por un lado, vidas inocentes asesinadas; por el otro, simplemente mi hijo, que en ese acto no era mi hijo, era un monstruo. La condena social viene sola para mí, es mi descendiente directo, la Cruz está en mi espalda, no la puedo aguantar. Mi corazón sangra, mi alma está perdida buscando una salida. El dolor es muy intenso para esas familias destruidas y le pido a Dios que les dé resignación. Mi hijo, que en ese acto no lo era porque estaba encerrado por el mismo demonio, seguramente no va a salir de la cárcel nunca más, pero la herencia que dejó es inmensamente superior, casi que mortal para los que tienen el triste privilegio de ser beneficiarios de ese cargo".Trato de no ser cobarde pero la vergüenza, el honor, la moral son principios muy arraigados en mí y me nubla los pensamientos. No sé cómo seguir.
El perdón no alcanza, tampoco el arrepentimiento. El daño irreversible ya está hecho. Solo pido resignación y valor para afrontar la vida y pido a Dios por esas familias sufrientes, que sepan por favor, yo no quise esa locura, pero no sé por qué sucedió. Qué decir en este momento... simplemente justicia y NUNCA MÁS.
MARIELA, nuera y amiga, terminamos juntos el Bachiller. AYLÉN, bella de alma angelical. Cuqui, Sonia, fueron buenas personas. No se entiende lo que pasó. Descansen en Paz.
Seguramente hoy ya son ángeles y están al lado de Dios abriendo sus alas para proteger a los suyos. MARIELA tenés una hija con vos pero aquí quedaron dos. Cuidalos y protegelos desde donde estés. ¡¡Pequeña gran mujer!! ¡¡Un beso al cielo familia Noguera, por siempre en mi CORAZÓN!!.
Hago extensivo este escrito a los papás y familiares del joven fallecido. ¿Qué DECIR? Yo hubiera preferido estar en ese lugar a tener que soportar este dolor en vida. Quisiera ofrecer mi vida para mitigar tanto sufrimiento pero sé que no sirve de nada. Solo espero que se haga Justicia, y Dios proteja a los que quedamos.
Al papá de Aylén ¿qué decirle? Solamente que sepa que su hija era un ángel y que yo también me fui con ella esa tarde.
Luis Solís
Fuente: Uno Santa Fe / Foto: Gentileza El Litoral.