El rápido accionar de sus padres, instructores y de un sargento que se encontraba en el lugar colaboró para que el episodio no termine en tragedia.
"Gracias a Dios le dieron de alta", dijo a Cadena 3 Javier, su papá.
"Estamos muy felices. Los estudios salieron bien y no le quedó ninguna secuela. Creo que fueron 16 días de internación", añadió.
La pequeña permaneció por varios días en coma farmacológico inducido y con el correr del tiempo mejoró su condición.