La cordobesa Madre Catalina de María Rodríguez, fundadora de la congregación de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, fue declarada beata en Córdoba, en una multitudinaria ceremonia religiosa presidida por el enviado del papa Francisco, el cardenal Ángelo Amato, en la que participó la vicepresidenta Gabriela Michetti.
Con miles de fieles provenientes de Argentina, África, Chile y España entre otros países, además de 380 descendientes de distintos vínculos de la Madre Catalina, la ceremonia litúrgica se realizó en el predio del Centro Cívico del Bicentenario Brigadier General Juan Bautista Bustos, en el centro de la capital local.
Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano, leyó el decreto de beatificación y la Carta Apostólica que con fecha 18 de noviembre último firmó el Papa, en la que pide que "sea llamada beata de ahora en adelante" y que su fiesta se celebre el 27 de noviembre de cada año.