El joven Alan Ismael Bordón, de 20 años, murió tras pasar 20 días internado en el Hospital de General Pacheco. La noche de Año Nuevo había sido atacado por una patota a la salida del boliche Tropitango, en la localidad de El Talar, en el partido de Tigre, y todavía no hay detenidos.
El deceso se produjo este domingo, al cumplirse seis años del crimen de Fernando Báez Sosa.
De acuerdo a la reconstrucción del caso, Bordón se cruzó con dos personas dentro del boliche y mantuvo un entredicho. Personal de seguridad intervino y los sacó del local bailable.
La pelea continuó en la calle: al menos seis personas, distribuidas en dos autos, persiguieron a Alan y sus amigos. A los pocos metros ocurrió la golpiza. La víctima sufrió una fractura de cráneo y una hemorragia cerebral y fue asistido por personal médico, que lo trasladó de urgencia al Hospital de General Pacheco. Allí permaneció en estado crítico e internado en terapia intensiva durante 20 días, hasta que este domingo 20 de enero se confirmó su fallecimiento.
El caso generó conmoción en la comunidad de El Talar y en las redes sociales, donde familiares y amigos de Alan expresaron su dolor y reclamaron justicia.
"Veinte años, una vida por delante, sueños por cumplir, momentos únicos por pasar con tu hija: verla crecer, llevarla al jardín, a la escuela… y de un día para otro te arrebataron la vida", escribió Dana Isabella Cardozo, pareja de Alan y madre de su hija.
"Siempre voy a preguntarme por qué justo a vos tenía que pasarte esto. Que se haga justicia, lo que te hicieron no tiene nombre. Le sacaron a mi nena su papá", agregó la joven.