Ordenaron la detención de 31 policías de Santa Fe por la desaparición y muerte de Franco Casco

La Justicia Federal de Rosario ordenó la detención de 31 policías, entre ellos el director de Asuntos Internos de la fuerza provincial de Santa Fe, en la causa que se investiga la desaparición y muerte de Franco Casco, un joven bonaerense de 21 años que en 2014 fue demorado en una comisaría y apareció muerto 22 días más tarde en el río Paraná.


04 sept, 2017 17:05
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Además de los 31 policías, las órdenes de arresto incluían a cinco civiles, profesionales que participaron de la autopsia y que están acusados de complicidad.
Muchas de las detenciones se llevaron a cabo durante esta madrugada por personal de Gendarmería, en varios allanamientos simultáneos ordenados por el juez federal Carlos Vera Barros, informa la agencia DyN.

El magistrado está al frente del caso desde diciembre de 2014, dos meses después de la desaparición. Entonces, se resolvió que el expediente fuera investigado como una desaparición forzada de persona por lo que correspondía el paso al fuero federal.

Semanas atrás, con la etapa de instrucción casi terminada, la fiscalía y la querella solicitaron el pedido de indagatoria de los uniformados y civiles involucrados ante "la contundencia de la carga probatoria", dijeron.

El juez ordenó ahora las detenciones del jefe de la Comisaría 7a., donde estuvo detenido Casco, todo el personal de guardia de la seccional y el director de Asuntos Internos de la Policía de Santa Fe.

Entre los civiles que estaban siendo investigados se encuentran una médica de la policía y un médico y dos odontólogos del Instituto Médico Legal, acusados de encubrir el caso.

Franco Casco, un albañil oriundo de Florencia Varela, padre de un niño de 3 años, llegó a Rosario en octubre de 2014 para visitar a familiares en Empalme Graneros, un humilde barrio del noroeste de esta ciudad.

Cuando su estadía llegó a su fin, emprendió una caminata hacia la terminal de colectivos para comprar un pasaje y regresar a su casa, pero a pocas cuadras del lugar fue detenido por efectivos de la ComisarDia 7a., quienes lo esposaron y lo trasladaron a esa dependencia.

Allí, según consta en la causa, el joven habría sido golpeado y torturado hasta morir.

Luego de 22 días de búsqueda, su cadáver fue encontrado en el río Paraná por personal de Prefectura Naval, en proximidades del Parque España de Rosario.

El cuerpo se encontraba en estado de descomposición avanzada, pero pudo ser identificado rápidamente por un tatuaje con la leyenda Thiago, el nombre de su pequeño hijo.