Ahora en la Plaza de Mayo, se puede ver un doble vallado amarillo que forma un corredor peatonal que acompaña el perímetro de la plaza por donde pueden circular los peatones. En el interior de la plaza, el vallado negro encierra dos rectángulos, uno en cada extremo del terreno, separados por el circulo ubicado en el medio de la plaza, cuyo centro es la Pirámide de Mayo y su circunferencia el símbolo de las Madres de Plaza de Mayo.
La ONG Basta de Demoler denunció que las obras de remodelación de la Plaza de Mayo no cumplen con los requisitos de la ley porteña que protege los espacios históricos. La reforma, para ampliar las superficies de tránsito peatonal, los espacios verdes y recuperar el aspecto original, en particular el color blanco del embaldosado, tal como la rediseñó en 1894 el arquitecto y paisajista francés Carlos Thays, forman parte del plan del Gobierno porteño para poner en valor el Eje Cívico, el corredor que conecta la Plaza de Mayo con el Congreso.
Fabio Grementieri, de la Comisión Nacional de Monumentos, explicó a Telefe Noticias las razones de los cambios: "Analizamos el pedido consultando fotografías históricas, planos, analizamos el proyecto del gobierno de la Ciudad, hicimos sugerencias y en este momento se están concretando las modificaciones". Para los que criticaron, por ejemplo, el cambio de color de las baldosas, señaló que "está justificado desde el punto de vista histórico".
Por su parte, Carlos Moreno, integrante del mismo organismo, indicó que "el diseño no es fijo, cada generación cambió las veredas, los materiales, muchas veces la vegetación y esa fue su razón de ser a lo largo de la historia".

La presidenta de la organización Basta de Demoler, María Carmen Arias Usandivaras, explicó al diario Página/12 que las obras de remodelación que se están llevando a cabo “se están haciendo sin cumplir con la ley de la Ciudad. El Código de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires, establece que en el área APH1, distritos de protección histórica, no se puede tocar nada sin una ley de la Legislatura”, y advirtió que van a “presentar un amparo cuando concluya la feria judicial”.
Desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, a cargo de la remodelación, explicaron que para llevar las obras adelantes se “presentó un proyecto a la Comisión Nacional de Museos, de Lugares y de Bienes Históricos que analizó las transformaciones que sufrió la Plaza a lo largo de su historia y recuperó el proyecto original de la plaza, con el color blanco original de los caminos (la repavimentación con el marrón actual se hizo en 1977), y las áreas con tres círculos, dos menores y el mayor en el centro, que atraviesan el corredor central tal como lo diseñó Thays”.