El servicio en la línea D del subterráneo se restituyó tras casi dos horas de un paro sorpresivo realizado por metrodelegados luego de que una trabajadora fue agredida por un pasajero.
La medida de fuerza afectó a miles de usuarios que utilizan la línea D, que circula entre las estaciones Catedral y Congreso de Tucumán.
La protesta en la línea D se inició pasadas las 16.30, tras confirmarse que una guarda había sido agredida por un pasajero en la estación 9 de Julio, y se prolongó hasta las 18.
Los metrodelegados decidieron realizar el paro, pese a que efectivos de la Policía Metropolitana detuvieron al agresor.
La protesta de los trabajadores de la línea D comenzó poco después de que el personal de seguridad privada que bloqueó las vías por más de 11 horas en la línea B levantó la protesta, tras llegar a un acuerdo con la empresa Metrovías.
En tanto, las líneas H y A sufrieron demoras e interrupciones en distintos horarios del día.