El traumatismo de cráneo se da cuando hay una lesión traumática en el cerebro que puede ser por un golpe o por un objeto penetrante -como puede ser una herida de arma de fuego. En la semana de concientización sobre el traumatismo de cráneo, vale repasar estadísticas y recomendaciones de especialistas.
En los adultos jóvenes las causas más frecuentes de traumatismo de cráneo (TEC) son los accidentes de tránsito, los deportes de contacto como el rugby y deportes extremos en los adultos jóvenes. Mientras que en los adultos mayores son las caídas.
“Hacer políticas de salud en las que la población sepa qué puede suceder después de un traumatismo es fundamental para tomar conciencia de los daños. Algunas personas tienen un accidente y ni siquiera se acercan a una guardia. Si hay un golpe en la cabeza y recuperan la conciencia se piensan que no pasó nada y, en realidad, eso amerita una evaluación", explica Mirta Romalde, médica especialista en psiquiatría coordinadora de la clínica traumatismo de cráneo en el Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco).
Existen altísimas posibilidades de recuperar la vida laboral, familiar y estudiantil luego de un TEC, si el paciente toma con responsabilidad el tratamiento interdisciplinario, que incluye atención cognitiva y motora.
Romalde presenta un caso esperanzador, el de un médico obstetra que tuvo un traumatismo al caerse de una bicicleta. Requirió de intervención quirúrgica, tuvo una rehabilitación muy importante en la primera etapa con secuelas motoras y del lenguaje, atencionales y memoria. Le interesaba mucho volver a manejar, algunos en estas condiciones no logran volver a hacerlo. “Hicimos una clínica del manejo, nos ocupamos de evaluar y entrenar sus habilidades cognitivas para conducir y que así pueda rendir el examen, y lo consiguió. Es una habilidad que se pudo entrenar”, refirió la especialista.
Según la Organización Mundial de la Salud, los traumatismos son una epidemia desatendida en los países en desarrollo. Generan más de cinco millones de muertes al año, una cifra similar a las ocasionadas por el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis combinados. El estudio fundamental Carga de morbilidad mundial y factores de riesgo (Global burden of disease and risk factors) manifestó que los traumatismos constituían en 1990 más del 15% de los problemas de salud en el mundo y preveía que la cifra aumentará hasta el 20% para 2020. Esta tendencia alarmante ha sido corroborada mediante estudios más recientes.
Desterrar el mito: el TEC para un adulto es peor que para un niño
En general, los traumatismos en los bebés son más leves que en los adultos porque en ese momento de la vida las estructuras no están soldadas, entonces hay lugar para que el cerebro se inflame y expanda, ya que los huesos no están cerrados.
Cuando el paciente es adulto, el golpe del cerebro contra el propio cráneo hace que el cerebro se inflame y no tenga lugar adonde inflamarse, lo que produce la lesión.
“Si te duele la panza y se inflama no pasa nada porque hay piel y músculo, pero si se inflama una estructura que está contenida en una cavidad rígida, el daño puede ser por compresión”, analiza la psiquiatra Romalde.
“Los bebés se reponen mejor de un traumatismo de cráneo que un adulto porque tienen más recursos para salir de la situación. De todas maneras, si el bebé se golpea la cabeza hay que ir urgente a la guardia del hospital”, advierte.
Dato alentador
La rehabilitación se puede iniciar en cualquier momento de la vida del paciente, nunca es tarde para empezar a tratar un traumatismo de cráneo, aunque si se hace inmediatamente es mejor: quizás el tiempo que necesite el paciente para reinsertarse a sus actividades sea menor.
En estos tiempos de contagio social a través de las redes sociales y magnetismo de masas, es importante destacar que frente a un traumatismo de cráneo la recuperación de la calidad de vida del damnificado depende del ámbito de cada persona: el entrenamiento es artesanal y particular, sumado a que el objetivo del tratamiento depende de cada historia.
Si hay un golpe en la cabeza, no está todo bien. Consultá con el médico.
Informe de Adriana Sandro, Periodista y Lic. en Psicología - MN 53315 |
Twitter: @adriana_sandro