Los trabajadores mantienen su reclamo y siguen las negociaciones con la empresa y las autoridades provinciales y nacionales, pero se comprometieron a mantener libre por lo menos dos carriles de acceso a la estación aérea. Les advirtieron que si no lo hacen serán desalojados por las fuerzas de seguridad.
Cientos de uniformados, munidos de escudos y con apoyo de camiones hidrantes, se apostaron sobre la autopista Riccheri, mientras funcionarios del área de Seguridad dialogaban con los delegados, en medio de la tensión generada entre
los manifestantes.