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Trastornos de la conducta alimentaria: prevención desde la infancia
Los distintos estereotipos de belleza que se tratan de imponer socialmente afectan de muchas formas a los niños y adolescentes. Son aquellos que consumimos desde chicos en publicidades, en revistas, etc. Incluso en los juguetes, donde las muñecas y muñecos traen ciertas apariencias físicas que indican qué es lo lindo, lo aceptable y lo normal.
Las redes sociales ponen en evidencia lo que queremos y no podemos ser. Amplifican estereotipos inalcanzables, y estilos de vida irrealizables. Para la psicóloga Mara Fernández (M.N. 36031), el uso de las redes sociales puede tener una fuerte influencia en la forma en que nos percibimos, ya que es un medio que puede devenir en un "disparador o promotor de estereotipos de belleza".
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"Hoy en día, los niños y niñas utilizan con mayor frecuencia las redes sociales, que fueron consideradas, en primer lugar, para personas adultas, y se ven preocupados y ansiosos por obtener ese like que le da un valor que se asemeja al de ser reconocido y aceptado socialmente", señala la Lic. Fernández, integrante del equipo de la Lic. Agustina Murcho.
Las redes suelen promover a la delgadez y belleza como sinónimos de éxito, lo cual puede funcionar como disparadores de síntomas de Trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Si bien para que se desarrolle un TCA, deben combinarse factores: psicológicos, biológicos, familiares y sociales.
Incluso, algunas cuentas de las redes sociales pueden fomentar malos hábitos alimentarios, sentimientos de rechazo al propio cuerpo y debilidad de autoestima.
El uso de los filtros en las fotos generan una percepción irreal del otro, una ilusión óptica para cubrir defectos, paso del tiempo o cicatrices; cuando en realidad no queremos mostrar debilidad ni vulnerabilidad.
El público que consume las redes, en su afán por tener la vida o ser como ese influenciador al cual sigue, puede incurrir en algunas conductas poco saludables, entre ellas una alimentación restrictiva o compensatoria, con el objetivo de alcanzarlo.
Adultos atentos
"Una forma de prevención es la toma de conciencia sobre lo que se ve, qué cuentas se siguen, estar atentos a los sentimientos que nos pueden generar el consumo de algunas páginas", indica la especialista en TCA: en primer lugar, hacer “limpieza” de aquello que puede resultar tóxico y nocivo para la salud mental y física; en segundo lugar, tratar de aceptar las propias limitaciones y entender que cada uno es como es, y que no podemos ser idénticos a los demás.
"En el caso de los niños y adolescentes, tener conocimiento de qué aplicaciones utilizan, a qué celebridad siguen, hablar con ellos sobre la importancia del autocuidado, de cómo se sienten consigo mismos, ayudarlos a construir una autoestima equilibrada", detalló Fernández.