Ariel Garbarz, director del laboratorio de Seguridad de la Comunicaciones de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), denunció que el juez federal Guido Otranto y la fiscal Silvina Ávila no aceptaron recibirlo en Esquel para entregar los resultados de un “primer trabajo de geolocalización” del celular de Santiago Maldonado que aportaba “datos de antena y zona” donde fue activado el 2 de agosto pasado, es decir un día después de su desaparición.
“Intenté aportar datos de antena y zona donde estuvo el celular de Maldonado el 2 de agosto, pero el juez y la fiscal no quisieron recibirme”, aseveró el ingeniero electrónico y en comunicaciones, quien ayer viajó a Esquel para, en calidad de perito de las querellas representadas por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), realizar un trabajo de geolocalización del celular de Maldonado que -según indicó- “está comprobado que el 2 de agosto se encendió”.
A través de su cuenta en la red social Twitter, el especialista de la UTN afirmó que incluso la fiscal Silvina Ávila, quien interviene en los expedientes de los hábeas corpus y la presunta “desaparición forzada” de Santiago Maldonado, “tampoco” lo dejó “aceptar el cargo de perito de parte” en representación de la Comisión Provincial por la Memoria, encabezada por el premio nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
Tenemos la celda de los celulares que estaban a metros del movil de Maldonado . Es urgente que juez o fiscal pidan esa nómina a Movistar
— Ariel Garbarz (@GarbarzAriel) 11 de septiembre de 2017
“La fiscal no me recibió ni me dejó aceptar el cargo de perito” pese a que el juez Otranto “respondió a la CPM y la APDH que me propongan como perito de parte, cuando estos organismos de derechos humanos le pidieron que me designe como perito de oficio”, dijo Garbarz a Télam.
“Vuelvo a Buenos Aires indignado”, declaró a esta agencia Garbarz, quien, luego de los trabajos de geolocalización realizados ayer, aspiraba a entregar hoy su informe a la Justicia y solicitar “medidas urgentes” en función de los resultados obtenidos que, indicó, “prueban que el celular se encendió el 2 de agosto” durante “22 segundos”, al responder una llamada que realizó un amigo del joven, desde El Bolsón.
Según explicó, le permitieron establecer “cuál es la antena que atendió ese llamado y hacia dónde prestaba servicio”, por lo que para obtener una geolocalización muy precisa, con la tecnología del laboratorio de la UTN, sólo falta agregar información de Movistar, la prestadora de esa línea.
En este sentido, en declaraciones formuladas esta mañana a radio El Mundo, Garbarz afirmó que se trata de “la punta del ovillo para analizar” qué ocurrió con el joven, a partir de la geolocalización del celular que, según aseguran testigos, llevaba consigo en el momento en el que fue visto por última vez, el 1 de agosto pasado, durante el operativo de Gendarmería Nacional en el Pu Lof de Cushamen.