Las causas del siniestro no fueron establecidas, pero no hubo que lamentar víctimas ya que todos los empleados del turno noche de la editorial pudieron abandonar el lugar antes de que se generalizara el fuego.
Trabajaron los Bomberos Voluntarios de Tristán Suarez, Ezeiza, Lomas de Zamora, Almirante Brown y Esteban Echeverría y varias dotaciones seguían en el lugar, a pesar de que los focos estaban controlados.
El humo que provocó el fuego durante largas horas alcanzó la autopista Buenos Aires - Cañuelas provocando una notable disminución de la visibilidad.