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Uno de los sospechosos de matar al prefecto tenía salidas transitorias

Fuentes de la investigación aseguraron que los dos delincuentes que asesinaron al agente frente a su familia ya fueron identificados y que ambos cuentan con antecedentes penales.
Por Telefe Noticias

Actualidad: Uno de los sospechosos de matar al prefecto tenía salidas transitorias

Rosario Toledo, ayudante mayor de la Prefectura Naval Argentina, fue asesinado por al menos dos delincuentes en moto que pretendieron robarle la camioneta cuando llevaba a su nieta de dos años a la casa de su hija en General Pacheco.

Los policías que llegaron al lugar secuestraron una pistola calibre 9 milímetros que pertenecía al prefecto asesinado.

En tanto, algunos vecinos que observaron los hechos dieron detalles fisonómicos de los autores, por lo que los investigadores realizaron algunos allanamientos en busca de ellos, pero los resultados fueron, por el momento, negativos.

Fuentes de la investigación aseguraron que los dos delincuentes que participaron del crimen ya fueron identificados y que ambos cuentan con antecedentes penales y uno de ellos gozaba actualmente con salidas transitorias.

Según dijeron que los dos sospechosos participaron en octubre del 2011 de un asalto a una carnicería de Don Torcuato y una extensa persecución que quedó filmada por las cámaras de seguridad del municipio de Tigre.

En ese procedimiento fueron capturados Carlos Matías Maidana y Kevin Gauna. Ahora los pesquisas buscaban cámaras de seguridad que pudieran haber captado la fuga de los delincuentes tras asesinar a Toledo.

Erica, la hija del prefecto, relató esta mañana a la prensa que su papá reaccionó cuando vio que uno de los delincuentes le apuntaba a ella, que tenía a su hija en brazos.

"Cuando veo lo que está pasando, yo agarro rápidamente a mi hija en brazos y me tiro para atrás y cuando hago ese movimiento la persona me apunta a mí y me dice que me quede quieta. Ahí es cuando mi papá reacciona", contó la mujer.

Erica aseguró también que los ladrones le alcanzaron a robar el celular a su marido, pero que luego lo arrojaron a media cuadra cuando se estaban escapando.

En tanto, la mujer denunció que cuando pretendió comunicarse con el teléfono de emergencias policiales 911 no la atendieron y que la ambulancia llegó al lugar 40 minutos después del hecho, cuando su padre ya estaba muerto.

"Con mi hija logré entrar y llamé al 911. Todo el tiempo me atendía un contestador y no me respondía nadie, recién a los 20 minutos pude lograr comunicarme y pedir por la policía y una ambulancia. La ambulancia llegó 40 minutos después, cuando mi papá estaba tirado en el piso", señaló.