El 28 de noviembre pasado Hugo Dante Ortiz, presidente de la Obra Social del Personal de la Industria Gráfica de la Provincia de Córdoba (O.S.P.I.G.P.C.) y secretario adjunto de la Unión Obrera Gráfica Cordobesa, fue filmado cuando empujó y amenazó con golpear a Silvio Castagna, un joven de 29 años que sufre diabetes y que fue a la sede de la obra social para reclamar porque no le querían cubrir completamente el tratamiento de su enfermedad.
Le prohibieron la entrada a su obra social. from cadena3 on Vimeo.
“De acá te vas, de acá te vas...”, se le escucha decir al sindicalista mientras empuja al afiliado por la vereda impidiéndole ingresar a la sede de la entidad. Ante la sorpresa del joven, Ortiz sigue con los agravios. "La pinchi... es tu obra social, si no te vas de acá yo te cago a trompadas", le dice.
"Me amenazó injustificadamente", denunció Silvio Castagna y aseguró que no le dan toda la medicación que deberían y que necesita para su tratamiento.
El calvario de Silvio
Silvio Castagna es luthier (construye guitarras y bajos eléctricos). En mayo del 2006 le diagnosticaron Diabetes Mellitus Tipo 1, cuyo tratamiento consiste en la aplicación de insulina, llevando un autocontrol cotidiano de glucemia a través de un medidor electrónico.
A fines del 2015 decide iniciar los trámites para adherirse a O.S.P.I.G.P.C. como afiliado monotributista, ya que su novia contaba con la misma prestadora. Unos meses después, la Superintendencia de Servicios de Salud le dio el alta y comenzó a recibir las prestaciones a través de GEMEPER, una empresa privada que la obra social tenía contratada para tal fin.
Hasta el 30 de octubre de es este año no tuvo problemas. Pero el 2 de noviembre, Silvio recibió una carta donde le notificaron que rescindieron el convenio con GEMEPER, por lo cual la atención pasaba a ser directamente con la obra social. Él solicitó un turno con un médico especialista en diabetes, pero como no disponían, lo terminó atendiendo una médica endocrinóloga, quien le recetó insulina, una caja de 100 agujas, cuatro cajas de tiras reactivas para medición de glucemia y lancetas de punción digital (utilizadas para pinchar el dedo, extraer una gota de sangre y realizar la medición de glucemia).
Cuando Silvio fue a la farmacia de los Trabajadores Gráficos, ubicada en Artigas 60, de Córdoba Capital, le dijeron que no cubrían agujas y lancetas y que solo le entregarían 50 tiras reactivas y no las 200 que recetó la médica.
El joven se dirigió a la sede de la obra social para reclamar y le explicó a varios empleados que existe una Ley Nacional de Diabetes, sancionada por el Congreso y promulgada a fines de 2013, que obliga a las obras sociales a cubrir el tratamiento, con los medicamentos e insumos correspondientes.
Finalmente, logró que le autoricen los pedidos de insulina y tiras reactivas (aunque en la farmacia le dieron la mitad), quedando pendientes las agujas y las lancetas porque debían ver “cómo iban a conseguirlas”. Pasadas dos semanas sin novedades, el miércoles 22 de noviembre, Silvio fue nuevamente a la farmacia donde se negaron a atenderlo.
A las pocas horas, recibió el llamado de Hugo Dante Ortiz, quien discutió con él y terminó el diálogo diciéndole “andate a la puta que te parió” y “te voy a cagar a trompadas”, según la denuncia del joven.
El 28 de noviembre el joven volvió a ir a la farmacia donde se negaron a abrirle la puerta y, a través del portero eléctrico, le respondieron que había sido dado de baja, a pesar de tener todos los meses de la cuota del monotributo pagados. Allí fue cuando el joven se dirigió a la obra social y, temeroso por las amenazas que había recibido por teléfono, decidió filmar todo con su celular.
En tanto, Ortiz, dijo a Cadena 3 que no niega los insultos a Silvio Castagna, pero sostuvo que “respondió a una agresión” que recibió anteriormente. “Están las fotos y videos que el joven presentó a un medio televisivo, pero también nosotros tenemos otras imágenes que no salieron a la luz en las que agrede a tres empleados del sindicato y a mí”, agregó.
Además, indicó que junto con los abogados presentaron las denuncias por las presuntas agresiones del joven.
Y destacó que la obra social cuenta con 156 trabajadores diabéticos y que tienen conocimiento sobre la cobertura que deben brindar. “En ningún momento dejamos de darle cobertura. Nosotros le brindamos absolutamente todo para el tratamiento”, describió.