El hombre vio la ropa que estaba dentro del auto, entró por el baúl y bajó la tapa pero no contaba con que ese tipo de autos tiene un sistema automático de cierre centralizado, por lo que quedó atrapado en el baúl.
Quiso abrir la luneta trasera para escapar pero se le atoró el brazo y quedó atrapado. Los vecinos vieron el brazo y pensaron que se trataba de una persona muerta, pero luego vieron que se movía y llamaron a la policía quien a su vez llamó a los bomberos.
El dueño del auto vivía a 50 metros del lugar. Desde su balcón preguntó a la policía qué estaba pasando y le dijeron que un sujeto quiso sacar ropa de un BMW. El vecino entendió que se trataba de su coche y bajó de inmediato.