Alfredo tiene un polirrubro hace 50 años. Primero fue un kiosko, luego lo amplió y hoy vende desde cuchillos, hasta ropa y también hace fotocopias. Por eso fuimos a visitarlo. El es uno de los tantos argentinos que tienen a la crisis en su rutina de vida, es casi como una gimnasia poder vivir sin atravesar un desequilibrio económicos.
¿Cómo es posible hacerlo?
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