El estadounidense que burla a las aerolíneas para volar barato por el mundo

La historia se remonta a cuando era apenas un niño. Fue entonces cuando nació su pasión por los aviones y era tal que jugaba a memorizar modelos de aeronaves.


08 ago, 2015 22:13
El estadounidense que burla a las aerolíneas para volar barato por el mundo | Curiosidades
Curiosidades: El estadounidense que burla a las aerolíneas para volar barato por el mundo

"En los últimos 18 meses he vivido en hoteles", en aviones, en salas de espera de aeropuertos, cuenta Ben Schlappig al programa de radio Newshour de la BBC.

"Soy un sin techo voluntario, se podría decir", remarca. "Paso unas 305 noches al año en hoteles y las otras 60 en aviones". Y por eso, este estadounidense de 25 años ya ni siquiera tiene casa. Decidió dejar su apartamento porque vuela unas 400.000 millas al año (647.000 kilómetros, aproximadamente). "Tiene sus altibajos. Uno puede pensar que es glamuroso, pero también es bastante agotador", dice.

La historia se remonta a cuando era apenas un niño. Fue entonces cuando nació su pasión por los aviones y era tal que jugaba a memorizar modelos de aeronaves. A los 13 años descubrió la página de internet FlyerTalk, un foro en el que los usuarios planean de forma conjunta estrategias sobre ofertas de vuelo y ponen a prueba la burocracia de las aerolíneas. En dos años ya volaba cada fin de semana y en cuatro acumulaba más de 800.000 kilómetros en el aire.

"Así, hoy me alojo en hoteles de cinco estrellas y vuelo casi exclusivamente en primera clase", cuenta. "A veces son pasajes que cuestan US$20.000 o US$30.000, y yo pago centavos de dólar por ellos, porque suelo usar puntos".

¿Pero cómo acumula las suficientes millas aéreas para viajar constantemente cuando los usuarios normales y corrientes necesitan meses y decenas de vuelos para lograr los puntos necesarios para canjearlos por un trayecto corto?

Schlappig señala que hoy más de la mitad de los puntos canjeables por vuelos no provienen de las compañías aéreas, sino de tarjetas de crédito, cheques de comida, etcétera. "Por eso, no tomo ninguna decisión sin tener en cuenta cuántas millas aéreas puedo acumular", reconoce.

Para sacar el mayor provecho a esto, el joven dice que debe tener unas 40 tarjetas de crédito. Y no acumula deudas. "El estado de mi cuenta es excelente", sentencia.

Una vez reunidas las millas, el experto recomienda canjearlas la víspera del vuelo, incluso horas antes, porque es cuando las aerolíneas liberan los asientos que no logró vender.

"Así que si, por ejemplo, quiero ir a Hong Kong esta noche, me conecto a internet, reservo el espacio y casi en todos los casos puedo intercambiarlo por millas", explica.

Y como los puntos que dan las tarjetas de crédito a cambio de comprar con ellas también pueden canjearse por noches de hotel, se alojaría en el Ritz-Carlton Hong Kong, asegura. Es el más alto del mundo, una lujosa torre de cristal con vistas al mar y con todo tipo de comodidades y servicios. "Pasaría allí dos o tres noches, e intentaría ver todo lo que pudiera, volver a los sitios que más me gustan, ya que Hong Kong es una de mis ciudades favoritas".

Pero no todo es ocio. Schlappig asegura que, mientra viaja por el mundo, no deja de trabajar. Y es que tiene negocios que atender.
Por un lado, es dueño de PointsPros, una consultora dedicada a asesorar a clientes sobre la mejor manera de construir itinerarios de viaje a través de la aerolínea con la que acumulan más puntos.