El filipino Herbert Chavez, que se autodenomina el mayor fan del mundo de Superman, ha pasado por un total de 26 dolorosas operaciones de cirugía estética para transformar su rostro asiático en un calco del de su ídolo.
"Superman siempre ha sido mi obsesión, desde que vi una de sus películas cuando tenía tan solo 4 años", dice Chavez a Efe rodeado de estatuas de tamaño natural de uno de los superhéroes más populares de la historia.
En su modesta residencia, situada en la provincia de Laguna, al sudeste de Manila, la famosa «S» de Superman está por todas partes: desde la mesa del comedor pasando por la cortina de la ducha, los vasos, platos, tazas, la pasta de dientes, el cepillo, el champú o la alfombrilla del baño.
Para ello, Herbert Chavez, de 39 años, ha sometido a su cuerpo a intensos y extremos tratamientos médicos durante casi dos décadas con el objetivo de transformar su tez morena y sus rasgos asiáticos en una copia de los de este personaje de cómic, un hombre occidental de facciones marcadas, piel clara y ojos azules.
En total, 26 operaciones de cirugía estética en nariz, labios, barbilla y caderas -así como liposucciones y blanqueamientos de piel- que le dan un aspecto radicalmente distinto del que tenía cuando comenzó los procedimientos pero que, según el filipino, no han sido suficientes.