El mago Antony Britton busca fama a cualquier precio. Para lograrlo, pone a prueba sus límites y arriesga su vida. Esta vez, intentó emular al gran Harry Houdini en uno de sus escapes.
El fallido ilusionista buscó convertirse en la tercer persona en 100 años de escapar por sus propios medios una vez que era enterrado vivo. El tema es que Britton falló y casi pierde la vida en su búsqueda de fama.
El mago quedó inconsciente y una ambulancia tuvo que socorrerlo para evitar su muerte por asfixia.
"Casi muero. Estuve a segundos de morir. Fue espantoso. La presión del suelo me aprisionaba todo alrededor. Incluso cuando encontré una bolsa de aire, cuando exhalé el suelo a mi alrededor me estaba aplastando aún más", señaló Britton.
Britton es el tercer ilusionista que lo intenta en los últimos 100 años. El primero de ellos fue Houdini en 1915; el segundo, Alan Alan, en 1949. Ninguno de los dos lo consiguió y debieron ser evacuados casi al borde de la muerte.