Después de una larga conversación a través de Whatsapp en la que se planteaban las condiciones del trabajo, las horas y el sueldo, el dueño de un bar de Asturias le preguntó qué edad tenía a la aspirante.
Como a ella no le encajaban del todo las condiciones (tenía que compatibilizar el trabajo con el estudio y no podía dedicarse a tiempo completo) le ofreció el contacto de otra chica mayor de 30 que sí estaba interesada en trabajar full-time.
Sin embargo, el dueño del bar le dijo que a su clientela "le gustan las chicas muy jóvenes". Por si esto fuera poco, le preguntó a la joven si no le importaría llevar escote.
Ella respondió, tajante: "Pues si te digo la verdad, sí. Podría llevar escote un día si me apetece pero no tomarlo por costumbre. Iría a trabajar, no a exhibirme".
Esto le ha pasado a una chica hoy.
— Li Kaczynski (@Lidia_Linoche) 20 de agosto de 2016
Y sí, ha pedido difusión. Porque se tiene que saber que estas cosas pasan. pic.twitter.com/iKV4PpEhdf
El dueño del bar le respondió que cuál era el problema si era algo habitual en los bares.
El hombre, no convencido con la respuesta, le preguntó si su amiga pensaba igual que ella. Conforme la conversación avanzaba, el dueño del bar intentaba convencer a la joven diciéndole que tenía experiencia en ese tipo de ambientes y le preguntó si su amiga era linda.
Indignada, la joven le contestó si buscaba a "una camarera con experiencia y buen trato o a Miss España".