Incapaz de liberarlo, la mujer tuvo que llamar a los bomberos, quienes lograron separar la cabeza del orinal mediante el uso de herramientas.
Al parecer el accidente sucedió luego de que el hermano mayor del niño se lo incrustara en la cabeza mientras jugaban.
Uno de los bomberos tuvo que consolar al bebé, que no dejaba de llorar mientras otro cortaba el orinal con unas tenazas.
“Después de liberarse de la pelela, siguió jugando con su hermano como si nada hubiera pasado”, aseguró la madre aliviada.