El equipo de fotógrafos y documentalistas estaba tomando imágenes para mostrar la variedad de animales en el Symbio Wildife Park en Nuevo Gales del Sur, de ese país.
La tierna imagen de un koala había sido elegida como una de las que servirían para la publicidad de la reserva ecológica.
Cuando los camarógrafos trabajaban entre las ramas, una mariposa irrumpió en el lugar, despertó la curiosidad de uno de los koalas que empezó a seguirla y olerla. La sorpresa fue que el colorido insecto quedó pegado a la nariz del marsupial, y allí quedó durante un largo rato.
EL propio parque subió el video a su cuenta de Facebook y de YouTube, con cientos de miles de reproducciones en cada una de ellas.