21 jul, 2015 09:39
Ocurrió en Corea y el felino quiso comerse al calamar, pero éste se defendió, se le prendió de la cara y lo hizo retroceder.
El gato sin embargo, no se amilanó y siguió su lucha hasta la llegada del dueño que lo obligó a dejar su presa, aunque con algún tentáculo menos.