Al parecer la clase estaba aburrida y el estudiante quiso distraerse mirando una película triple X en su notebook personal, pero se olvidó de un detalle: no conectó los auriculares y el audio con alaridos, gemidos, gritos y música sensual salió limpito para que todos en el lugar pudieran escucharlo.
Sorpresa, risas y burlas, pero el único que parecía no enterarse era el propio interesado.
Le tuvo que avisar la profesora y cuando entendió qué pasaba tomó sus cosas y se fue avergonzado. Un verdadero papelón