La imagen de un agente de policía de Indiana, EEUU, junto a un niño de cuatro años, tumbados ambos en el suelo, ha conmocionado a las redes.
El agente, Precious Corner-Jones, explicó al diario ABC News que el pequeño estaba llorando porque tenía un mal día y le dijo que todo iba a estar bien. "A veces los niños simplemente necesitan que los mayores nos pongamos 'a su altura'", indicó.