Esta ciudad subterránea, tallada en piedra en Cappadocia miles de años atrás, no es la más grande ni la más antigua, pero sus 18 pisos la convierten en la más profunda.
Es probable que esta elaborada red de túneles subterráneos con pasadizos, sistemas de ventilación y entradas pequeñas, haya sido utilizada, siglos atrás, como un búnker gigante para proteger a sus habitantes de la guerra o desastre natural.
Es increíble, pues además de su magnífica estructura, ésta tenía acceso a a corrientes de agua fresca, cuartos individuales, salas comunes, salas de estudio, tiendas, tumbas, e incluso vías de evacuación. Con tantos detalles y tantos pisos, parece mentira que se haya mantenido oculta por siglos antes de que el afortunado personaje la encontrara.